Sin embargo, algunos estudios han encontrado que las personas consideradas «menos atractivas» pueden ser más cariñosas que las personas consideradas «más atractivas». Esto se debe a que las personas «menos atractivas» a menudo tienen que trabajar más duro para ganarse la confianza y el afecto de los demás. Como resultado, pueden ser más comprensivas, compasivas y cariñosas.
Por supuesto, no todos los hombres «menos atractivos» son cariñosos, y no todos los hombres «más atractivos» son fríos y distantes. En última instancia, la mejor manera de saber si alguien es cariñoso es conocerlo personalmente.

