Cultura Historia

El Alimento de los Dioses, conocido como el “Cacao”

El árbol del cacao, de donde procede el chocolate, nace en tierras del actual México coincidiendo con la cultura azteca que se desarrolló en el Nuevo Mundo durante el siglo XVII. El chocolate fue don del dios Quetzalcóatl, que según la leyenda era un jardinero del Paraíso en el que habitaban los primeros hombres. Seguidamente Quetzalcóatl parte hacia Oriente, por donde sale el Sol, y promete un regreso seguro.

Nuestra historia cierra su primer ciclo cuando, en 1519, Hernán Cortes y sus hombres desembarcan en la costa de México. Para su asombro, son recibidos con todos honores por el emperador Moctezuma, porque Este ve en estos extraños hombres llegando del mar, por donde sale el Sol, nada menos que la reencarnación de Quetzalcóatl.

cacao
cacao

Se estima que fue entonces, hacia 1520, cuando el cacao comenzó a viajar de América a Europa. La versión más arraigada atribuye a Fray Aguilar, un monje cisterciense que había ido a México con los conquistadores, quien envía cacao y una receta para fabricar chocolate al monasterio de Piedra, en Zaragoza, razón por la cual la Iglesia desempeña un papel fundamental en la introducción del producto en el Mundo.

Más alimento que bebida.

El chocolate, convenientemente azucarado y caliente, se convierte pronto en un valioso producto gracias a las propiedades curativa que se le otorga. Viendo su enorme potencial, el Gobierno lo monopoliza y lo grava fuertemente. Además, se pone de moda entre la gente adinerada y la Casa Real en particular, a quien se atribuye la posterior expansión por Europa. Se dice que fue Ana de Austria, infanta de España, quien al casarse con el rey Luis XIII de Francia lleva a la corte francesa su costumbre de tomar chocolate caliente.

Más alimento que bebida.

El chocolate, convenientemente azucarado y caliente, se convierte pronto en un valioso producto gracias a las propiedades curativa que se le otorga. Viendo su enorme potencial, el Gobierno lo monopoliza y lo grava fuertemente. Además, se pone de moda entre la gente adinerada y la Casa Real en particular, a quien se atribuye la posterior expansión por Europa. Se dice que fue Ana de Austria, infanta de España, quien al casarse con el rey Luis XIII de Francia lleva a la corte francesa su costumbre de tomar chocolate caliente.

Cosas del cómo y por qué.

Del griego Thoebroma o “alimento de los dioses” y del azteca “cacahuate” o cacao, toma su nombre científico el árbol del cacao o cacaotero. Solo crece en la franja del ecuador, entre el trópico de Cáncer y el de Capricornio, a una altitud media de 600 metros. Este alcanza entre tres y diez metros de altura, su madera es blanca y frágil, la corteza, muy delgada, de color canela. Aunque necesita calor y humedad, el árbol del cacao también requiere la sombra y la protección que normalmente obtendría en la selva, su medio natural. Por este motivo, el cacaotero se suele plantar bajo el cobijo de otros árboles, como el plátano, la mandioca o el ñame. El árbol del cacao tiene una longevidad de unos cuarenta años. Pero no suele dar su primer fruto hasta su cuarto año de vida. Este es como una mazorca, parecida a una papaya o a un melón con unas cuarenta habas en su interior cubiertas por una pulpa viscosa de color blanco.