Etiqueta: historia

  • Academia de EE. UU. estudia el manual militar de Mella

    Academia de EE. UU. estudia el manual militar de Mella

    Roberto Valenzuela

    Los dominicanos entraban en combate con una impetuosa arenga: “¡Viva la República!”.  El grito de guerra de los españoles era: “¡Viva la Reina!”. Los revolucionarios trataban de restablecer la República que fue convertida en una colonia de España, bajo el reinado de Isabel II. Santo Domingo pasó a ser dependencia española, como lo era Cuba y Puerto Rico.

    Como España era una potencia militar, sus experimentadas tropas iban bien armadas, con sus uniformes, zapatos, gorras, corbatas. Superaban en armas, número y logística a las dominicanas, azoladas por una pobreza paupérrima.

    Los restauradores luchaban descalzos, sin camisa y su arma más común era el machete. Montaban a caballo al pelo, en contraste con la temida caballería española que iba con su silla de montar y todos sus ajuares para la guerra.

    El historiador Emilio Rodríguez Demorizi recopiló una pintoresca descripción que hace Pedro Francisco Bonó del cantón de Bermejo, Monte Plata, establecido por Gregorio Luperón y que venció al caudillo anexionista Pedro Santana. “No había casi nadie vestido: Harapos eran los vestidos; el tambor de la Comandancia estaba con una camisa de mujer por toda vestimenta. Daba gusto verlo redoblar con su túnica. El corneta estaba desnudo de la cintura para arriba. Todos estaban descalzos y a piernas desnudas…”, relataba Bonó, quien fue ministro de Guerra del Gobierno Provisional Restaurador de Santiago. Rodríguez Demorizi escribió la obra “Papeles de Pedro F. Bonó”, 1964.

    Al comienzo de la guerra el Gobierno Provisional hizo circular entre los combatientes un documento titulado “Instrucciones del Ministro de Guerra del Gobierno Restaurador, general  Matías Ramón Mella”. Enumeraba punto por punto la implementación del sistema de guerra de guerrillas, para enfrentar a un ejército más disciplinado y numeroso que el dominicano. El futuro padre de la Patria  advertía que  “nunca, nunca” se debía pelear frente a frente con los españoles y que las milicias debían ser invisibles como el viento: Atacan y desaparecen. Están en todas partes y en ningún lado”.

    La táctica de Mella fue tan bien ejecutada que los jefes guerrilleros solían decir orgullosos que mientras se siga utilizando España podía enviar al país a 50,000 hombres y siempre serían derrotados.  Conjuntamente, utilizaron el método,  igual de desconcertante y demoledor, de tierra arrasada, quemando ciudades, cultivos, mataban animales,  impidiendo que los españoles tengan acceso al agua, comida, transporte  y alojamiento. Los revolucionarios llegaron a incendiar las ciudades de Santiago, parte de Puerto Plata, Barahona, Monte Cristi, San Cristóbal, Azua, Neiba.

    El general en jefe del ejército español, capitán general y gobernador de Santo Domingo, José de la Gándara,  envía un informe secreto a su gobierno en que admite lo imposible que es pelear con las guerrillas locales. Revelaba que estaban perdiendo la guerra. “(…) El dominicano es hombre de gran valor y de una extraordinaria aptitud para batirse al arma blanca en guerra de emboscadas y sorpresas: Es un enemigo temible. Nunca se presenta a pecho descubierto. No nos ofrece un flanco por donde herirlo. Dotado de gran resistencia corporal, de gran conocimiento de las localidades, ágiles y sagaces para andar por sus impenetrables bosques”, expresa De la Gándara en su informe, que luego lo convirtió en el libro “Anexión y  Guerra en Santo Domingo”.

    Además recoge dos cartas de soldados españoles integrantes de los regimientos del coronel Mariano Cappa. La primera está fechada en Puerto Plata, el 26 de septiembre de 1863.  Dice así: “Mi querido K… Extrañarás que ni una broma se me ocurra conociendo mi carácter, que aún en peligro de morir, me río de mí mismo. Aquí sólo se piensa en morir. Esto es cien mil veces peor que nuestra guerra civil. Aquí no vale el valor porque nos batimos con los árboles. Parapetados en los inmensos árboles, hacen fuego por los flancos, por la vanguardia y la retaguardia.

    Te ciñen en un círculo de fuego que si avanzas, avanzan; si retrocedes, retroceden. Detrás de cada árbol hay un fusil que vomita la muerte. No hay momento seguro: Oyes silbar las balas y no sabe de dónde vienen. Hacemos fuego a los árboles y nos damos cuenta que las bajas nos las han causado a nosotros…”.

    La segunda carta fue escrita a inicio de 1864. “(…) El diablo me lleve, si les veo término esto. Estos malditos indios no se les ve nunca, tan pronto están aquí como se desaparecen, y cuando nosotros hemos creído que han sido derrotados se aparecen tirando que es un gusto. Y cuenta que no son malos tiradores, cuando apuntan, Jesús, no hay más que santiguarse, ahí está el hombre tendido largo a largo. Y eso que no están todos armados. ¿Qué será el día que a esos pillos les lleguen las buenas armas? (…)”.

    Estas cartas son firmadas con un seudónimo o aparecen sin firma para que si cae en mano del enemigo no delatar su autor y el lugar donde se encuentra.

    El general Mella murió el cuatro de junio de 1864, pero antes dotó a los restauradores del instrumento para derrotar a los españoles y reconquistar la independencia: La táctica de guerra de guerrillas.  Matías Ramón Mella fue héroe de las guerras de Independencia (1844) y la de Restauración (1863).

    Mella fue un genio militar, al punto que su manual de  Guerra de Guerrillas se encuentra en la Academia Militar de los Estados Unidos en West Point, también conocida como West Point o el Ejército. Analizan en detalle de cómo un ejército pequeño, de una nación pequeña;  puede derrotar a una potencia militar, de una nación tan grande…  

  • Biografía: Juan Pablo Duarte y Díez

    Biografía: Juan Pablo Duarte y Díez

    Padre de la Patria: (1813-1876) (Santo Domingo-Caracas, Venezuela). Padre de la patria. Nació el 26 de enero de 1813, hijo de Juan José Duarte, comerciante español nacido en Vejer de la Frontera, provincia de Cádiz (España) y Manuela Diez y Jiménez, oriunda de El Seibo, República Dominicana, a su vez, de padre castellano y madre seibana.

    Según el investigador dominicano Pedro Troncoso Sánchez, es muy probable que el padre de Duarte llegara al país después de firmado el Tratado de Basilea en 1795. (“Vida de Juan Pablo Duarte”, pág. 18).

    Sin embargo, luego que las tropas de Toussaint ocuparon esta zona (1801) en cumplimiento del acuerdo estipulado por ese tratado, salló del país con su familia con destino a Puerto Rico. Allí le nació un hijo: Vicente Celestino.

    La familia Duarte y Diez, regresó al país después de terminada la guerra de la Reconquista (véase) en 1809, cuando el país volvió a ser colonia española.

    Su padre “trabajó tesoneramente y con provecho, en su negocio de efecto de marina y ferretería en general en la zona portuaria del Ozama, único en su género en la ciudad, En esta época nacieron, además de Juan Pablo Duarte, dos de los cinco hijos llegados a mayores: Filomena y Rosa, y otros fallecidos en la infancia” (Troncoso Sánchez, Ob. cit., pág. 19). Era un hombre de recio carácter, en los momentos difíciles de los primeros momentos de la ocupación haitiana (1822), fue el único comerciante peninsular que se negó al manifiesto de adhesión a Haití.

    Juan Pablo Duarte fue bautizado el 4 de febrero de 1813. Las primeras lecciones de su educación formal, la recibió primero con su madre, y luego con una profesora de apellido Montilla, quien dirigía una pequeña escuela de párvulos.

    De aquí pasó a una escuela primaria de varones cuyo nombre se desconoce, donde dio tempranamente muestra de poseer una inteligencia privilegiada. Más tarde fue admitido en la escuela de don Manuel Aybar, Aquí completó sus conocimientos de lectura, escritura, gramática y aritmética elemental.

    Después de unos cuantos años, niño aún, recibió clases de teneduría de libros, para luego pasar, ya un adolescente, a recibir la orientación de uno de los más sabios profesores de la entonces recién clausurada Universidad de Santo Domingo, el doctor Juan Vicente Troncoso. Con él estudió filosofía y derecho romano. Aquí también dio prueba de una gran vocación de superación, de amor por los estudios.

    Deseosos sus padres de no interrumpir las proyecciones en el campo del conocimiento de su hijo, con grandes sacrificios decidieron enviarlo a estudiar al exterior.

    Se ha dicho que ya adolescente, comenzó a germinar en su espíritu el ansia de liberar a su tierra de la dominación haitiana. Pero no hay pruebas de ello. El único informe que se tiene al respecto es que, cuando emprendió su viaje con destino a España, vía Nueva York, en el curso del viaje a esta ciudad, el capitán del buque y don Pablo Pujol -a quien fue recomendado se pusieron a hablar mal de Santo Domingo, y al preguntarle el primero a Duarte si no le daba pena decir que era haitiano, éste respondió: “Yo soy dominicano.”

    Según datos que merecen crédito, el viaje se llevó a cabo en los finales del 1827 o a principios del 1828, es decir, cuando su edad frisaba en los 15 años. De Nueva York —donde probablemente pasó algunos meses, pues, se perfeccionó en “el estudio de idiomas” -emprendió rumbo hacia España, deteniéndose en Londres y en París. Ya en la península transpirenaica, se ubicó en Barcelona, donde tenía familiares.

    Es indudable que este viaje le abrió nuevas y amplias perspectivas. Se ha fantaseado mucho en relación con este punto. En un ensayo poco conocido, Joaquín Salazar sostiene que su estancia en Nueva York le permitió adentrarse en las intimidades de la política norteamericana de entonces.

    Y refiriéndose a su permanencia en Londres, Félix María del Monte que más tarde se convertiría en discípulo suyo y en traidor a su ideario expresa que se interesó en el conocimiento de las instituciones y la política inglesa. Pero como de nada de esto hay pruebas documentales fehacientes, forzoso es llegar a la conclusión de que lo dicho por estos autores merece poco crédito.

    De su breve estancia en Francia nada se sabe. Sin embargo, hay que presumir que, hallándose este país en el umbral de un importante movimiento revolucionario, algo tuvo él que captar, pese a su juventud, sobre las causas de la Inquietud política allí reinante. A ello debió haber contribuido la admiración que probablemente sentía dadas su inteligencia y el ansia de justicia que latía en su alma- la gesta de la Revolución Francesa.

    Para entonces, lo cierto es que toda Europa se hallaba en plena ebullición política, y que fue durante el tiempo que pasó en Barcelona -tiempo que cubrió casi con toda seguridad más de dos años-cuando el viajero se sintió atraído a fondo por esta ebullición.

    Cuatro doctrinas políticas sacudían en esos momentos a aquel continente: el romanticismo, el liberalismo, el nacionalismo y el socialismo utópico.

    De estos cuatro idearios el último era el recién llegado, y, por tanto, el de menor difusión. Los otros, en cambio, asomaban con tuerza por dondequiera, promoviendo a menudo movimientos de masas. El romanticismo político fue en sus inicios un movimiento reaccionario que a la postre se transformó en propósito, abrazando el liberalismo. El nacionalismo acusó una fundamentación romántica y ofreció vertientes liberales y conservadoras. El liberalismo, que tuvo su origen en la revolución inglesa y se convirtió luego en una de las metas fundamentales de la burguesía revolucionaria francesa, era entonces la fuerza progresista más difundida.

    En cuanto al socialismo utópico, Saint-Simon fue su teórico más importante; pero su influencia aparecía circunscrita a reducidos círculos de las masas obreras francesas.

    Duarte, en el vértice de aquella ebullición de nuevas concepciones sobre la vida político-social, se sintió en gran parte ganado por determinados aspectos de las dos primeras. Hay, además, indicios probatorios de que aprovechó su estancia en Barcelona para estudiar Derecho. Fue indudablemente entonces cuando comenzó a perfilarse su ideario político, en el cual el nacionalismo y el liberalismo fraternizan, levantándose sobre un fondo romántico, teñido de religiosidad. Obedeciendo a este fondo romántico, pensó que nuestro pueblo era depositario de una cultura propia, que lo hacía digno de la independencia política. Alcanzada ésta, la nación debía organizarse sobre la base del institucionalismo de la democracia representativa, que a su vez era un fruto del pensamiento liberal. Puesto que respondían a culturas distintas, sostuvo que entre “los dominicanos y los haitianos no es posible una fusión”. Esta imposibilidad no nacía, pues, de diferencias raciales que antirracismo no admitía- sino culturales.

    De regreso al país se lanzó a una lucha sin tregua por concretar el propósito que alentaba. En aras de esta lucha, no escatimó sacrificios. Pese a que pertenecía a una familia importante de la burguesía comercial capitaleña, marginó todo afán de lucro, y rápidamente encontró discípulos y se convirtió en la figura cimera del nuevo movimiento. Era ya el maestro, en camino de devenir el Apóstol.

    Fue en el seno de la clase media urbana donde sus ideas tuvieron mayor eco. Para entonces, casi toda la aristocracia y demás grupos elevados se hallaban solidarizados con el régimen haitiano, razón por la cual fue imposible obtener, en los primeros años de aquella noble faena, su cooperación. Al irse ensanchando el movimiento, Duarte comprendió que se hacía imprescindible -dado el carácter absolutista del gobierno de Boyer-crear una organización clandestina que, siguiendo el modelo de las sociedades europeas de los “Carbonarios”, asumiera la responsabilidad de dirigir las actividades. Así surgió la sociedad “La Trinitaria” (ver), que respondió a lo que en el futuro se llamaría una estructura “celular”, y cuyos miembros se juramentaron en el momento de la fundación. El lema de esta sociedad fue “Dios, Patria y Libertad”.

    Luego surgió la sociedad “La Filantrópica” (ver), que realizó una importante labor de propaganda mediante la representación de piezas teatrales.

    Simultáneamente con el desarrollo del movimiento, en Haití, la oposición al gobierno de Boyer fue cobrando fuerza, impulsada por hombres de ideas liberales. Con fino sentido político, Duarte estimó conveniente como paso previo a la independencia- colaborar con la aludida oposición.

    A fin de llegar a un concierto al respecto, Ramón Mella -quien desde hacía algún tiempo se había adherido a “La Trinitaria” partió hacia Aux Cayes, a la sazón el mayor centro oposicionista, y obtuvo pleno éxito en su propósito. Boyer no demoró en ser derrocado, y Duarte contribuyó en función de figura cimera de la rebelión contra Boyer en la zona oriental a la consolidación de la victoria, mediante una acción bélica que tuvo lugar el 24 de marzo de 1843 en la ciudad de Santo Domingo. Charles Herard asumió el mando en Haití, como miembro de una Junta de Gobierno integrada por él y otros dos generales haitianos. Para asesorar a esta Junta se formó un Consejo Consultivo de ocho miembros, entre los cuales no figuraba ningún dominicano. Pero Duarte aprovechó la mayoría con que contaba dentro del movimiento liberal -también llamado “reformista”-en la región oriental, para crear bajo su dirección una Junta Gubernativa provisional que sirviera de base a la creación de la República Dominicana. Esto último aparecía condicionado por el acopio de armamento, la elaboración de planes militares y apoyos económicos.

    Claro está: tales apoyos sólo podían obtenerse con la ayuda de la burguesía comercial, importadora y exportadora, y de los latifundistas (hateros) (ver), grupos que dándose cuenta de la grave situación política que el “reformismo” estaba creando en Haití, comenzaron a alentar ideas colonialistas que se concretaron en las negociaciones cuya culminación fue el Plan “Levasseur”. No había, pues, la posibilidad de lograr por el momento la aludida ayuda. Pese a ello, Duarte no cejó en el propósito. Envió a Mella al Cibao con el fin de levantar los ánimos e iniciar allí los correspondientes preparativos insurreccionales; y celebró en casa de su tío José Diez una importante reunión “con el intento de ver si podían unificarse las opiniones”.

    Fracasó en el empeño… Es más: al trasladarse Herard a la zona oriental, no demoró en tener noticias de lo que se tramaba, razón por la cual redujo a prisión en el Cotuí a Ramón Mella y al presbítero Juan Puigvert que fueron enviados a Haití- y al llegar a la capital hecho que la Iglesia Católica celebró con un “tedeum” emprendió la persecución de numerosos ciudadanos, entre los cuales se encontraban Duarte y sus leales discípulos Pedro Alejandrino Pina (ver) y Juan Isidro Pérez de la Paz (ver). Catorce de los perseguidos fueron encarcelados; pero los recién citados -al igual que Francisco del Rosario Sánchez, quien después de incorporarse a la sociedad “ La Trinitaria” logró prominencia en el movimiento- pudieron esconderse. A la postre, a los tres primeros les fue posible embarcarse hacia el exterior, “no habiéndolos acompañado Sánchez porque alguna enfermedad le obligó a quedarse oculto, corriendo inmensos peligros”. El barco emprendió rumbo hacia el sur, y después de varios días de viaje, llegó a playas venezolanas.

    Desde entonces, y hasta la víspera de su regreso a la patria -ya independizada- Duarte se fijó en Caracas. No realizó allí, al parecer, ninguna actividad remunerativa. Durante esos meses, un pensamiento dominó su ánimo: seguir luchando por la independencia nacional y hacer en aras de ella todos los sacrificios necesarios. Visitó al presidente de Venezuela, general Carlos Soublette, con el fin de solicitar su cooperación a la causa. Le fue prometida… Pero las promesas no se cumplieron.

    A Caracas apenas llegaban noticias del país. Era lógico que ello apesadumbrara y desesperara a Duarte. Por eso, en una reunión de venezolanos y dominicanos se acordó que Juan Isidro Pérez de la Paz y Pedro Alejandrino Pina partieran hacia Curazao, ciudad enlazada con Santo Domingo por viajes frecuentes. Es probable que en el curso de esos meses en los cuales junto a la pesadumbre y la desesperación latió en su espíritu la confianza en el porvenir, redactara el proyecto de Constitución para la futura República, el cual por desventura, llegó incompleto a la posteridad. Próximo a finalizar el año 1843, Duarte recibió una carta de suma importancia, fechada en Santo Domingo el 15 de noviembre y firmada por su hermano Vicente Celestino y por Sánchez. En ella se le reclamaban urgentes auxilios -especialmente en armas y dinero y se le hacía saber que después de su partida, “todas las circunstancias han sido favorables”. Se le decía, además, que era forzoso apresurarse porque “es necesario temer a la audacia de un tercer partido”; y se le recomendaba que regresara de inmediato al país por el puerto de Guayacanes, con el dinero y el material bélico solicitados. Claro está: si bien la noticia de la buena marcha de los trabajos tuvo que alegrarlo, a esta alegría se mezcló el dolor provocado por la imposibilidad en que él se hallaba de acceder al reclamo. En efecto, pese a sus esfuerzos, no había obtenido ayudas, y meses antes había escrito a sus hermanos exigiéndoles que ofrendaran “en aras de la patria, lo que a costa del amor y el trabajo de nuestro padre hemos heredado”. De todos modos, decidió partir hacia Curazao y “hallar medios para fletar un buque y dirigirse a Guayacanes”. Salió de Caracas “con la muerte en el corazón, sostenido por su fe en la Providencia”. Pero no le fue posible llevar a cabo su propósito: una repentina enfermedad lo obligó a permanecer en Curazao, en compañía de Pina y Pérez de la Paz.

    En el curso de esas semanas se produjeron en el país importantes acontecimientos… Sin renunciar al colonialismo, la burguesía se dividió en lo relativo a las tácticas a seguir y a la potencia a la cual el país de Día subordinarse. En lo que respecta a las tácticas, un importante sector de esta clase social del cual Tomás Bobadilla (ver) ejercía la función de máximo asesor -consideró que lo indicado era pactar con los “duartistas” y luchar por la independencia como primer paso para lograr el protectorado de Francia. El vehículo entre este sector burgués y los “duartistas” fue Ramón Mella, y es casi seguro que para principios de diciembre el pacto ya había sido concertado, pero no hay documentación en la cual fundamentarse para afirmar que Duarte tuvo noticias de ello.

    La colaboración de ese sector burgués precipitó el curso de los acontecimientos. Dio dinero para los preparativos insurreccionales y de las primeras comunicaciones que sobre el tópico transmitió el cónsul francés St. Denys al .ministro Guizot se infiere que dicho cónsul tuvo una velada intervención en los preparativos. Además, la referida colaboración introdujo una novedad teórica en el seno del movimiento: en el Manifiesto del 16 de enero de 1844 (ver) ^-que fue redactado por Bobadilla—aparece por primera vez la palabra «separación» y no se habla específicamente de «independencia».

    Ello revelaba, con toda claridad, un desvío del pensamiento duartiano, y abría el campo a los propósitos proteccionistas o anexionistas.

    Las más recientes investigaciones sobre la gesta del 27 de febrero hacen ver que la máxima figura dirigente fue el aludido Bobadilla, quien se vinculó estrechamente con Santana tan pronto éste llegó a Santo Domingo con sus tropas de «seybanos». Nadie se opuso a que él asumiera la presidencia de la Junta Central Gubernativa que hubo de integrarse. De hecho, Bobadilla asumió la jerarquía política de la República en génesis, y Santana la jerarquía militar. Pero era evidente que Duarte no podía ser marginado. Se acordó, pues, que el buque «Leonor» partiera hacia Curazao para traer a Duarte a la República Dominicana.

  • Biografía de Kamala Harris

    Biografía de Kamala Harris

    Kamala D. Harris es la vicepresidenta de los Estados Unidos de América. Ella fue elegida vicepresidenta después de una larga trayectoria de servicio público, tras haber sido elegida fiscal general de San Francisco, fiscal general de California y senadora de los Estados Unidos.

    La vicepresidenta Harris nació en Oakland (California) de padres que inmigraron de India y Jamaica. Se graduó de la Universidad de Howard y de la Escuela de Derecho de Hastings (Hastings College of Law) de la Universidad de California.

    “Mi madre me miraba y me decía, ‘Kamala, tú puedes ser la primera en hacer muchas cosas, pero asegúrate de que no seas la última.’”

    KAMALA HARRIS, 28 DE ENERO DE 2019

    La vicepresidenta Harris y su hermana Maya Harris fueron criadas e inspiradas principalmente por su madre, Shyamala Gopalan. Gopalan, una científica y pionera en cáncer de mama por su propio mérito, recibió su doctorado el mismo año que la vicepresidenta nació. 

    Sus padres eran activistas y le inculcaron a la vicepresidenta Harris un fuerte sentido de la justicia. Ellos la llevaban a las manifestaciones de los derechos civiles y le presentaron a modelos a seguir: desde el juez de la Suprema Corte Thurgood Marshall hasta la líder de los derechos civiles Constance Baker Motley, cuyo trabajo la motivó a convertirse en fiscal. 

    Durante su niñez y su desarrollo, la vicepresidenta Harris estuvo rodeada de una comunidad y una familia extendida diversas. En 2014, ella se casó con Doug Emhoff. Ellos tienen una familia grande y mixta que incluye a sus hijos, Ella y Cole.

  • Día del Dr. Martín L. King Jr. y cambio de gobierno en la Casa Blanca.

    Día del Dr. Martín L. King Jr. y cambio de gobierno en la Casa Blanca.

    Por: Dr. Amín Cruz

    “verdad aumentará en la medida que sepas escuchar la verdad de los otros”, Dr. Martin Luther King.

    NEW YORK: Cada año el tercer lunes de enero, es el símbolo declarado en los Estados Unidos como el día de los Derechos Humanos en honor al líder afroamericano Dr. Martin Luther King, defensor de los Derechos Humanos de la minoría. El presidente Donald Reagan fue quien firmó la ley en el 1983 y entró en vigencia en el año 1986 en los 50 Estados.

    También el 20 de enero, cada cuatro años es el día de la toma de posición, cambio de gobierno en Estados Unidos, Donald Trump por Joe Biden, ¿que coincidencia?, con los honores del líder Dr. King Jr. Durante la campaña política de Biden se levantó la consigna de los derechos humanos de Martin Luther King… Si la aplica será un antes y un después en USA, cuando se hable de la política de Trump. 

    Los hispanos en los Estados Unidos al igual que otras minorías étnicas se han beneficiado de esa gran jornada de lucha de los años 50 y 60, gracias a la iniciativa del doctor Martin Luther King, quien fue asesinado en Tennessee el 4 de abril del año 1968.

    En este mes, la nación honra la memoria de una leyenda humanitaria y de los derechos civiles, el Dr. Martin Luther King, Jr. quien impulsó a una generación de jóvenes, hombres y mujeres negros, hispanos y otros abogar por sus derechos, solidificando su posición como uno de los activistas más notables e influyentes de la era moderna.

    El Dr. Martin Luther King, rompe el paradigma de la lucha desafiando a las autoridades norteamericanas el 28 de agosto de 1963 delante del monumento de Abraham Lincoln en Washington, DC, en la histórica manifestación de más de 200 mil personas, luchando por el derecho al voto, la no discriminación entre otros derechos civiles básicos. Dijo “Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas”.

    Gracias a esa visión de lucha del Dr. King los Estados Unidos se vio precisado a cambiar y modificar muchas de sus leyes que hoy favorecen a las minorías, como fue el caso de Barack Obama y hoy el de la vicepresidente de Biden, Kamala Harris, entre otros cientos de miles que ante de los años 50, no podían elegir, ni ser elegido, pero tampoco ocupar una posición importante en el gobierno incluyendo a las mujeres. 

    Hoy tenemos hombres y mujeres electos en puestos importantes en todo el territorio de los Estados Unidos de Norteamérica, como senadores, gobernadores, alcaldes, congresistas, asambleístas, concejales, jueces, ministros, viceministros en diferentes posiciones y en la Casa Blanca etc.

    Dr. Martin L. King, tuvo la visión, pero además el coraje de lanzarse a luchar por los demás, sin mirar la consecuencia, pero tampoco buscaba beneficios personales, su lucha estaba definida por los derechos civiles. Hoy tenemos centenas de jóvenes que han perdido el norte, cuando tenemos un modelo a seguir, un símbolo de lucha y sacrificio, El, al igual que otros han logrados conquistar metas en beneficios de las minorías y mayorías de ciudadanos que vivimos en este planeta.

    Los ejemplos están frente de nuestra cara, hay millones de ejemplos a todos los niveles, pero quiero referirme en este párrafo a los latinoamericanos, quienes tenemos representación en Washington DC, fruto de esa lucha, pero también tenemos representación legislativa y administrativa en todos los Estados Unidos. Barack Obama, rompe el paradigma presidencial y abre las puertas de la Casa Blanca, le aseguro que en el transcurso del año 2024 al 2050 tendremos un presidente hispano en Washington DC.

    Exhortó a la juventud, a los hombres y mujeres de buena voluntad a seguir los pasos y las ideas del Dr. Martín Luther King Jr. en los Estados Unidos de América y el mundo, esos valores de lucha es el porvenir de nuestras comunidades de enfrentar la injusticia, la mal querencia, odio, vagancia, terror, desempleo, desorden, impunidad, corrupción, crimen, abuso de poder y otros.

    Concluyo con estas palabras de Dr. Martín Luther King Jr. “Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros, blancos, judíos, cristianos, protestantes, católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro”: “¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!”.

    “Siempre es el momento apropiado para hacer lo que es correcto”, Dr. Martín Luther King Jr.

  • DÍA MUNDIAL DEL HOLA

    DÍA MUNDIAL DEL HOLA

    Hoy es el Día Mundial del Hola, un día creado para fomentar la paz mundial a través de la comunicación.
    Envíanos un vídeo diciendo «hola» en tu lengua materna
  • Museo de Los Médici, Florencia.

    Museo de Los Médici, Florencia.

    Las Capillas Medici son dos estructuras en la Basílica de San Lorenzo, Florencia, Italia, que datan de los siglos XVI y XVII, y se construyeron como extensiones de la iglesia del siglo XV de Brunelleschi, con el propósito de celebrar a la familia Medici, patrocinadores de la iglesia y Grandes duques de la Toscana. 

  • La trayectoria de vida de Lockward fue muy diferente

    La trayectoria de vida de Lockward fue muy diferente

    De padres oriundos de las Islas Turcas, la trayectoria de vida de Lockward fue muy diferente. Nacido en Puerto Plata en el 1915, murió 36 años después que Lara en el 2006 a la edad de 90 años. Su infancia discurrió en un hogar pobre, pero de mucha alegría, tal vez la razón de que exhibiera un gran sentido del humor. Se inclinó a la música desde temprana edad por el ejemplo de un padre que, siendo un maestro de la zapatería, tocaba guitarra y componía canciones. Aprendió a tocar guitarra a los16 años y, aunque su educación no pasó del sexto grado, a esa edad leía mucha poesía. Cantaba en tertulias de amigos, en clubes, serenatas y fiestas privadas y en Santiago le pusieron “El Mago de la Media Voz” cuando cantó en La Voz del Yaque. Su primera grabación en pasta la hizo en el 1935, año en que cantó en la inauguración de Radio HIN en Santo Domingo. Durante su vida laboral en la Era de Trujillo trabajó como inspector de Trabajo, Rentas Internas y del Partido Dominicano. Tuvo 9 hijos con una sola esposa. Su “prosa concisa y gallarda” ypor“lariqueza armónica de sus letras, su gran fecundidad y su permanencia en el tiempo”, algunos lo consideran el más insigne cantautor y trovador dominicano de todos los tiempos.

    Lara y Lockward repercutieron en sus respectivas épocas y más allá. Varias generaciones de aprendices del amor han perfeccionado sus artes amatorias con las “caricias de lumbre” que ofrecen sus bellas canciones. Ambos fueron artistas que, subyugados por los encantos femeninos, le cantaron al amor con eximia dulzura. También le cantaron al desamor y la amargura, pero lo hicieron con el tipo de tristeza que aspira a revertirlas. Dedicando sus más exuberantes composiciones a enamorar o comprometer una pareja, anhelaron las más llamativas doncellas de sus respectivos olimpos románticos. Esa eterna peregrinación por el amor inalcanzable, perseguido con el ahínco salvaje de un “alma de pirata”, le labró un andamiaje de bohemios empedernidos. La aureola etílica que envolvió su artístico trajinar fue legendaria. Pero, aunque el consumo alcohólico de la bohemia desinhibe el imaginario, sus composiciones derrochaban su manirrota influencia sin que ello desembocara en irresponsabilidad familiar (aunque quien sabe si en infidelidades).

    El genio de sus canciones no se limita a ambos lados de la moneda del amor. El complemento egregio de esa producción lo constituye las odas a ciudades y sitios naturales que permiten entrever su incisiva percepción de otras manifestaciones de la belleza. Producto del estro que surgía de la frondosa amistad con amigos y parientes produjeron, como terrenal complemento, enardecidos elogios musicales a las ciudades favoritas y a la naturaleza de su lar nativo. Como suelen hacer los bohemios, grabaron también algunas reflexiones de vida que revelaban su inclinación de imberbes filósofos. Habrán así prohijado platitudes, pero su musicalización y su bel canto las elevó a la categoría de manjares estéticos.

    Cualquier comparación entre estos perínclitos del arte popular resultara controversial. Lara solo tuvo dos hijos, infinidad de amoríos y seis matrimonios, mientras Lockward tuvo nueve hijos, un matrimonio y quien sabe cuántos enamoramientos. Si Lara tuvo a la diva mexicana Maria Felix para estimular su inspiración, Lockward tuvo la pródiga amistad de Hector J. Diaz para estimular la suya (“que no es cáscara de coco”). Lara compuso más canciones que Lockward, pero algunas de las de este último rivalizan en estética musical y poética con las mejores del Flaco de Oro. “Guitarra bohemia” de Lockward es sencillamente una mezcla perfecta entre música y lírica y le queda muy grande a “Cuerdas de mi guitarra” de Lara. A la inversa, “Veracruz” del segundo es líricamente muy superior a “Puerto Plata” del primero. Donde ambos taciturnos aedas destilan las equiparables pepitas de su genio es en “Poza del Castillo” y “Noche de Ronda’.

    Quien escribe no puede ahondar por ignoto en los detalles del análisis musical (tonalidades, cadencias, estructura, estilo, motivos, etc.), de la “síntesis melódica” o del “raciocinio armónico” de la música de cada uno. También admite graves limitaciones en cuanto al análisis poético, el cual se enfoca en la diferencia entre la prosa (en cuanto a ritmo, el metro, y el uso frecuente de lenguaje figurativo e imaginería) y las letras (de una canción en este caso). Pero sobre la sencilla base del gusto personal, el cuadro adjunto deja constancia de una producción que este admirador del arte popular advierte, sin excesivas sutilezas, como equivalente entre los dos portentos artísticos aquí reseñados.

    Las composiciones de Lara fueron grabadas por docenas de artistas de renombre internacional. Mientras de Lockward se sabe que, aunque fue popular entre muchos intérpretes criollos, solo “Dilema” y “Guitarra Bohemia” alcanzaron algún lustre internacional por las respectivas versiones del trio Los Panchos y de Roberto Ledesma. La proyección continental de Lara debe su éxito a la supremacía que ejercía en su tiempo México en medios como el cine y la radio, los cuales proyectaban a sus artistas y a su música en toda America Latina. Por eso el desarraigo memorial que produce el paso del tiempo amenaza con degradar más los méritos de Lockward frente a las futuras generaciones.

    Con Lockward existe una deuda nacional que solo podría anularse, confiriéndole “el altivo porte de una majestad”, si una voz con la calidad de Luis Miguel –quien ha grabado canciones de Mario De Jesus y Juan Luis Guerra– produce con sus canciones un CD como “Romances”. Porque les falta un Luis Miguel los CD dedicados a Lockward, “Canciones Dominicanas en Concierto No.7” y “La Canción Romántica Dominicana Vol.1”, no califican para producir la felicidad aristotélica que emana de sus excelsas creaciones. Ya Placido Domingo hizo un CD de las canciones de Lara.AC –

    Leer mas

  • ¿Por Puerto Plata o Por la Vega?, llego el cine a RD.

    ¿Por Puerto Plata o Por la Vega?, llego el cine a RD.

    Un libro que había que escribir, Las salas de Cine en RD, fue presentado esta semana en un acto por invitación realizado en la hermosa arquitectura republicana de la Dirección General de Cine, probablemente como ultima acción pública  de la gestión de Ivette Marichal, trae en sus páginas el desmontaje de una verdad que se tenía como irrefutable, la que contaba que las primeras funciones de cine en el país se realizaron en agosto de 1900  en el Teatro Curiel (o Municipal) de Puerto Plata, estableciendo con documentación  que en realidad el hecho ocurrió en julio de ese año en La Vega .

    Las Salas de Cine en RD, de Félix Manuel Lora Robles y Martha Checo, ambos cineastas y profesores de comunicación, ahora pasa de mano en mano para revisar sus aportes, incluyendo este que rectifica la versión que había publicado José Luis Sáez Ramos, quien en su libro Historia de un Sueno Importado, de 1983.

    La versión oficial hasta el momento sobre la aparición del cine en el país,  la ubica en agosto de 1900, publicada por el sacerdote jesuita, profesor de comunicación  e investigador de medios, José Luis Sáez Ramos, quien en su libro Historia de un Sueno Importado, da a conocer la primera noticia aparecida  en la prensa dominicana hasta ese momento, en base a los documentos con que contaba el investigador,  sobre la presentación del Cinematógrafo Lumière y que ubica esas primera proyecciones en Puerto Plata y Santiago,  publicadas en el periódico  La Redención, de Santiago y la reproduce el Listín Diario de Santo Domingo, en su edición del 14 de septiembre de 1900.

    “Esta investigación determina que no es la ciudad de Puerto Plata donde se hace efectiva la primera presentación del cinematógrafo de los Lumière por Francesco Grecco, aunque la fecha que relata Sáez y el acontecimiento son correctos, el nuevo hallazgo apunta a la ciudad de La Vega donde Grecco hace su primera parada en República Dominicana para la presentación del famoso aparato” afirman Lora y Checo.

    Leer mas

  • Petán Trujillo iba asesinar a Balaguer

    Petán Trujillo iba asesinar a Balaguer

    Roberto Valenzuela

    El incidente en que el general José Arismendy (Petán) Trujillo iba a matar al presidente Joaquín Balaguer me lo contó Ramón Font Bernard y luego don Víctor Gómez Bergés lo registra en su excelente libro “Balaguer y yo” …  Font fue asistente de Balaguer y contaba que éste se mantuvo inmutable, mientras Petán estaba violento con su metralleta en ristre. A Gómez Bergés le relató el incidente el mismo Balaguer, que calificaba a Petán como un ser primitivo. 

    A la muerte del dictador Rafael Leónidas Trujillo era presidente Balaguer. El país estaba al borde de una guerra civil. Había presión interna y de Estados Unidos para que los Trujillo abandonen el país.  Ramfis, hijo mayor del dictador, abandonó el país, pero sus tíos, Petán y Negro, insistían en permanecer en República Dominicana.  Petán se promocionaba como Presidente y planteaba dar un golpe de Estado a Balaguer.

    En medio de la crisis, Petán va donde Balaguer, quien le pidió lo siguiente al subsecretario de la Presidencia, Osvaldo Perdomo: “¿Tú tienes en el Palacio Algunas armas?” Perdomo respondió que tenía un pequeño revólver. “Pues búscalo y debes estar atento porque Petán viene a verme y me dicen que está como una fiera, dispuesto incluso a matarme y dile a Checo que cuando llegue no deje entrar a los Cucuyos”, ordenó Balaguer.

    Jesús Checo era el jefe del Cuerpo de Ayudantes Militares; y los Cucuyos de la Cordillera era un poderoso grupo paramilitar dirigido por Petán.

    Font cuenta que ese mismo día Petán había hecho varias tropelías, incluyendo que encañonó y dio un pescozón al agregado militar norteamericano. 

     Bergés narra que Petán llegó al Palacio como le habían informado a Balaguer: con una aparatosidad militar. Checo impidió la entrada de los Cocuyos donde Balaguer.

    Petán, con su metralleta Thompson, entró como una tromba amenazando a Balaguer. Hubo tensión. Entraron bien armados para defender a Balaguer, dos coroneles: el jefe y subjefe del Cuerpo de Ayudantes Militares. El Presidente se mantuvo sereno, permitiendo su desahogo, vociferando que no se iba del país. Balaguer respondió que, para evitar un derramamiento de sangre, los Trujillo debían abandonar el país. Se puso de pie, abrió una puerta de su despacho y le señaló hacia el Mar Caribe, donde estaban las unidades de guerra de Estados Unidos, advirtiendo que están ahí para apoyar su gestión y dar paso a la democracia.

    Ante la firmeza del presidente Balaguer y la realidad que veían sus ojos, Petán se tranquilizó. Las conversaciones terminaron en tono amable; con el compromiso que él y su hermano Negro iban a preparar sus maletas para salir del país.