Por Arnold Enns.
“El Señor no ve las cosas de la manera en que los hombres las ven. La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón”. 1 Samuel 16:7
¡Nuestro mayor problema es llevarse bien con otras personas! Vivir en el cielo con aquellos a quienes amas, será una gloria. Pero vivir aquí abajo, con aquellos que nos rodean, esa es otra historia.
Todos discriminamos y todos somos discriminados. Nos rodeamos de personas a quienes nosotros aprobamos según nuestro filtro de preferencia. Todos creamos favoritismos basados en edad, apariencia, ascendencia, y afluencia. Sin embargo, hay 3 problemas fundamentales con el favoritismo.
El favoritismo es anticristiano: Si hay un lugar en el mundo donde no debería haber ningún tipo de discriminación, debería ser la iglesia. Sin embargo, en muchas ocasiones esto florece allí pujantemente. En Romanos 2:11 dice “no hay acepción de personas para con Dios”.
Si quieres ser como Jesús, no puedes tener favoritos. Pedro tuvo que aprender esta lección antes de ir a visitar a Cornelio. Dios le dijo que él no hacía favoritismos y por ende Pedro tampoco debía de hacerlo.
El favoritismo no tiene sentido: ¿Sabes por qué nos gusta acercarnos a las personas que son celebridades y adineradas? Porque esperamos que hagan algo por nosotros o al menos nos den algo. Pero en Santiago 2:6 dice “¿Acaso no son los ricos quienes los oprimen a ustedes y los arrastran a los tribunales?”.
En la época del Nuevo Testamento, era la nobleza la que perseguía e insultaba a los cristianos. La riqueza en sí misma no merece ningún tratamiento especial pero el que la tiene debe de cuidarse más.
El favoritismo es falta de amor: La Biblia dice que en la manera como nos relacionamos con otras personas esto muestra cuánto amamos realmente a Dios. En 1 Juan 4:20 dice “Si alguien dice: «Amo a Dios», pero odia a otro creyente, esa persona es mentirosa”. Por tanto, si voy creando listas de personas con las cuales me relaciono y con quienes no, corro el peligro de ser puesto en la lista de los que van a la perdición.
Fuente: VTRH Venga
